Petición dimisión del Consejo de Policía

PETICION DIMISION CONSEJO DE LA POLICIA

Fecha: 09 – MARZO – 2018

Ref: SECRETARIO GENERAL DEL S.I.P.E.

Asunto: ADELANTO DE ELECCIONES DEL CONSEJO DE LA POLICIA

Destino: SR. MINISTRO DE INTERIOR. PRESIDENTE DEL CONSEJO DE POLICIA

Nº Salida: /18

  1. Alfredo PERDIGUERO MANJON, Secretario General del Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE), Organización Sindical debidamente legalizada e inscrita en el Registro Especial de Asociaciones de la Dirección General de la Policía con el número 48, en el ejercicio del derecho a la libertad y actividad sindical reconocidos en la Constituciónespañola, contenidos en la Ley Orgánica 11/1985 de Libertad sindical y desarrollados en el ámbito del Cuerpo Nacional de Policía por la Ley Orgánica 2/1986 de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y la Ley Orgánica 9/2015 de Régimen de personal de la Policía Nacional (Título II), de 28 de julio, comparece y con el debido respeto,

EXPONE:

La Ley Orgánica 2/86 creó el Consejo de Policía, órgano de mediación y conciliación en caso de conflicto colectivo, no vinculante, constituido paritariamente por miembros de la Administración y los representantes de los policías que sean elegidos en las elecciones convocadas al efecto en las que se determina su representatividad.

Conocido es de sobra por Vd. Que el nacimiento de la asociación Jusapol el pasado año, está evidenciando que sus demandas son ampliamente apoyadas por miembros del colectivo policial, que en cambio no parecen apoyar la firma de los cuatro sindicatos representativos, según las elecciones celebradas el año 2015.

Debido al cambio y la realidad sindical en la que nos encontramos en los últimos tiempos, principalmente por el auge del movimiento reivindicativo promovido por la referida asociación JUSAPOL, nunca visto hasta la fecha en la historia de la Policía, que está dejando en evidencia el descontento y rechazo de una mayoría del colectivo a los sindicatos representativos de los que se están produciendo bajas masivas, consideramos

en SIPE que el ministro de Interior, como presidente del Consejo de Policía, no puede ser ajeno a esa realidad que constata día a día en los centros de trabajo policial.

En vista de cuanto antecede y en la seguridad de que el actual clima de enfrentamiento y crispación no favorece la prestación del servicio a la ciudadanía, de lo que usted es el responsable político, es por lo que solicitamos adopte las medidas legales y políticas necesarias para mejorar el clima de convivencia interno y la mejor prestación del servicio, en orden a lo cual solicitamos realice las gestiones oportunas en orden a que se produzca la disolución del Consejo de Policía, demandando a los actuales vocales del mismo que presenten su renuncia, y procediendo a la convocatoria inmediata de unas nuevas elecciones al referido órgano.

Permitir que la situación actual se mantenga durante 15 meses haría un flaco servicio a los policías y a su ciudadanía, puesto que el clima de crispación y de cuestionamiento de los afiliados a sus cúpulas sindicales llevará a un vacío efectivo de representación que no se conoce desde la legalización de los sindicatos en la Policía el 21 de noviembre de 1984.

Demandamos por tanto el adelanto de elecciones para que los interlocutores del Consejo de Policía representen realmente a los policías, ratificando ese nuevo órgano, o no, el acuerdo suscrito el pasado día 8 por los sindicatos representativos, denominado de equiparación salarial pero que no supone ni mucho menos dicha equiparación, ni en jubilación, ni en abono de noches, servicios extraordinarios, asistencia a juicios ni en salario mensual. Por otra parte, dado que el Consejo de Policía no es vinculante y que contra votaciones en el mismo se han aprobado normas y multitud de expedientes a policías (unos responsables sindicales y otros no), es al Ministerio a quien corresponde, tras sus compromisos políticos con otros partidos para aprobar los PGE 2018, mantener el incremento salarial propuesto si lo considera de justicia, que lo es, aunque claramente insuficiente, incremento que en ningún caso está sujeto a votación positiva sindical, siendo este un elemento pretendido por el ministro para cercenar la demanda mayoritaria del colectivo de conseguir una equiparación salarial real con otras policías.

Un sindicato policial es una organización cuyo máximo objetivo es la defensa de los intereses profesionales, económicos y laborales de sus afiliados y de los que no lo son. Por tanto, además de lo indicado y entendiendo que dichos objetivos se han alterado por parte de los sindicatos representativos, desde el sindicato Independiente de la Policía Española demandados un proceso electoral que permita iniciar un cambio en el desfasado y desvirtuado modelo sindical de la Policía Nacional, que pasaría primordialmente por:

  • Lograr mayor transparencia y participación.
  • Exhaustivo control de las liberaciones, designaciones de embajadas y comisiones.
  • Eliminación de gratificaciones y regalos.
  • Anular la posibilidad de estar destinado en plantillas como Ceuta, Melilla o País Vasco, beneficiándose de una liberación
  • Modificaciones o supresiones en el actual sistema de complementos/suplementos que perciben los representantes sindicales liberados.
  • Además de todos los cambios que se establezcan y que sean determinantes para el nuevo objetivo de modelo sindical, todo ello con la adaptación a las nuevas tecnologías.

No queremos por tanto instituciones paralelas “sindicales” con superestructuras que engloben a esferas inherentes de la Dirección General de La Policía, como por ejemplo a lo que respecta a cursos de formación, porque todo ello no hace más que viciar la verdadera función sindical.

Es por lo  expuesto que,

Desde el Sindicato Independiente de la Policía española (SIPE) exigimos la dimisión de los dieciséis consejeros en representación de la Policía Nacional del Consejo de Policía, todos ellos representantes de los cincos sindicatos representativos (ASP, CEP, UFP, SPP y SUP) nombrados según Resolución de la Junta Electoral de 19 de Junio de 2015 y la convocatoria de un nuevo proceso electoral.